
Ethereum frente a Bitcoin: ¿ETH está cerca de tocar fondo?
23 de julio de 2026
Ethereum atraviesa una etapa especialmente delicada frente a Bitcoin. Tras meses de rendimiento inferior, varios indicadores de valoración y datos on-chain muestran que ETH se encuentra en niveles históricamente bajos. Sin embargo, los analistas de CryptoQuant consideran que todavía es demasiado pronto para afirmar que el mercado haya alcanzado un suelo definitivo.
Uno de los datos más relevantes es el precio realizado de Ethereum, una métrica que refleja el coste medio al que los ETH actualmente en circulación fueron adquiridos en la cadena. Ether cotiza cerca de los 1.900 dólares, aproximadamente un 17% por debajo de su precio realizado, situado alrededor de los 2.300 dólares. Históricamente, las etapas en las que ETH se ha mantenido por debajo de este nivel han estado relacionadas con periodos de fuerte infravaloración y con zonas próximas a mínimos de mercado.
La debilidad también resulta evidente al comparar directamente Ethereum con Bitcoin. El ratio MVRV relativo ETH/BTC, utilizado para evaluar la valoración de ambos activos a partir de su capitalización de mercado y realizada, ha descendido desde cerca de 0,95 en agosto de 2025 hasta aproximadamente 0,65. Para CryptoQuant, este movimiento muestra que Ethereum se ha vuelto considerablemente más barato frente a Bitcoin.
¿Está Ethereum formando un suelo?
Existen algunas señales que apuntan en esa dirección. Las entradas de ETH a los exchanges han disminuido, mientras que las tenencias vinculadas a ETF han comenzado a recuperarse después de varios meses de debilidad. Al mismo tiempo, los volúmenes de negociación spot de ETH frente a BTC han descendido hacia niveles que, en ciclos anteriores, coincidieron con zonas de suelo.
Otro elemento importante es la reducción de la oferta disponible para negociar. Durante la semana que comenzó el 29 de junio, las retiradas de ETH desde Binance alcanzaron su nivel más alto en más de tres años. Una salida sostenida de criptomonedas desde los exchanges puede indicar que los usuarios están trasladando sus activos hacia autocustodia o staking, reduciendo así la cantidad disponible para una venta inmediata.
El staking también está desempeñando un papel relevante. Aproximadamente el 34% del suministro circulante de ETH se encuentra actualmente bloqueado en staking. Una mayor proporción de monedas fuera del mercado líquido puede contribuir a reducir la presión vendedora, especialmente si la demanda comienza a recuperarse.
Las señales todavía no confirman un cambio de tendencia
A pesar de estos datos, CryptoQuant mantiene una postura prudente. De los cinco indicadores utilizados por la firma para identificar históricamente los grandes suelos de Ethereum frente a Bitcoin, solo dos han alcanzado hasta ahora niveles compatibles con una reversión. Los otros tres muestran mejoras, pero todavía no han llegado a los extremos observados durante anteriores mínimos de ciclo.
Esta diferencia es importante. Un activo puede estar infravalorado durante un periodo prolongado sin que eso implique necesariamente una recuperación inmediata. Para que el escenario cambie de manera más convincente, Ethereum necesitaría mostrar una recuperación sostenida de la demanda y nuevas entradas de capital.
De hecho, CryptoQuant ya había advertido anteriormente sobre una especie de "paradoja de adopción" en Ethereum. La actividad de la red ha alcanzado niveles elevados, impulsada por DeFi, stablecoins, contratos inteligentes y soluciones Layer 2, mientras que el precio de ETH ha continuado bajo presión. Esto demuestra que un mayor uso de la infraestructura de Ethereum no se traduce automáticamente en una apreciación de su token.
Por ahora, los datos dibujan un escenario mixto: ETH parece cada vez más barato frente a Bitcoin, la presión vendedora muestra señales de moderación y parte de la oferta está saliendo de los exchanges, pero todavía faltan confirmaciones para hablar de un suelo definitivo. Ethereum podría estar entrando en una fase de estabilización, aunque la evolución de la demanda y de los flujos de capital será clave para determinar si se trata realmente del comienzo de una recuperación o simplemente de otra pausa dentro de una tendencia bajista más amplia.