
En Buenos Aires, un servicio de intercambio de criptomonedas cerró repentinamente sus puertas: clientes reportan fondos desaparecidos
28 de mayo de 2026
En la Cuidad Autónoma de Buenos Aires, un grupo de usuarios de un servicio de intercambio de criptomonedas denuncia un posible fraude tras el cierre repentino de una casa de cambio que operó durante más de tres años sobre la calle Lavalle.
El servicio contaba con oficina física, sitio web, redes sociales, cuentas en Telegram y WhatsApp, y sobre todo, con la confianza de sus clientes. Muchos usuarios utilizaban el servicio regularmente tanto para transacciones cotidianas como para retirar efectivo o recibir pesos en cuentas bancarias argentinas.
Según los clientes, durante mucho tiempo el servicio no generó sospechas. Los intercambios se realizaban con normalidad, los fondos llegaban el mismo día y parte de los intercambios se hacía incluso con pago anticipado, ya que el nivel de confianza era muy alto.
Los últimos días de actividad
De acuerdo a los testimonios, los primeros problemas comenzaron el 14 de mayo, cuando los representantes del servicio dejaron de responder a los clientes durante todo el día.
A la mañana siguiente, 15 de mayo se restableció el contacto y en el canal de Telegram apareció el siguiente anuncio:
“Informamos que en breve estaremos respondiendo a las solicitudes y mensajes que por cuestiones técnicas impidieron realizar nuestro trabajo como lo hacemos siempre!”

A los usuarios se les informó que los problemas técnicos supuestamente ya habían sido solucionados y que el servicio continuaba funcionando con normalidad.
Varios clientes afirman que consultaron específicamente si las transferencias serían procesadas el mismo día y recibieron confirmación.
Después de eso, los usuarios continuaron con las transferencias de fondos.
Sin embargo, según los afectados, una vez recibidas las criptomonedas, los representantes del servicio dejaban de responder los mensajes, aunque las cuentas seguían mostrando actividad y visualizando las consultas de los clientes.
Algunos usuarios también señalaron que el 15 de mayo el servicio solicitó enviar fondos a una billetera cripto que no utilizaban desde hacía varios meses.
Oficina cerrada y desaparición de cuentas
El lunes 18 de mayo, algunos clientes acudieron a la oficina y encontraron el lugar cerrado. Un empleado de recepción del edificio informó que los responsables del servicio habían avisado el viernes anterior que cerrarían por tiempo indefinido y abandonaron la oficina ese mismo día.
Precisamente ese lunes comenzó a formarse un chat de afectados. Actualmente, según los participantes, el grupo ya reúne al menos a 14 personas y el monto confirmado de pérdidas supera los 10 mil dólares estadounidenses.
También circula información sobre pérdidas mucho mayores, ya que el servicio ofrecía depósitos con intereses. Sin embargo, estos datos aún no han sido confirmados públicamente, ya que las supuestas víctimas no revelan sus identidades.
Tras el cese de operaciones, las cuentas del servicio en Telegram y WhatsApp fueron eliminadas o desactivadas. El sitio web de la casa de cambio también dejó de funcionar.

Denuncias ante la policía
Parte de los damnificados ya presentó denuncias ante la policía y la fiscalía argentina.
Hasta el momento, no hubo comentarios oficiales por parte de los representantes del servicio.
Los afectados señalan que muchos usuarios confiaban en la casa de cambio precisamente por su trayectoria y por contar con una oficina física, lo que generaba una sensación de seguridad incluso en operaciones con pagos anticipados.
La historia volvió a poner el foco sobre los riesgos del intercambio informal de criptomonedas y de los servicios que operan fuera de un marco financiero plenamente regulado.
Cómo reducir los riesgos al trabajar con casas de cambio cripto
El equipo de Kursoff recomienda a los usuarios de agencias de cambio seguir algunas reglas básicas de seguridad:
- no mantener grandes montos en servicios de intercambio más tiempo del necesario para realizar la operación;
- antes de un intercambio importante, realizar una pequeña transacción de prueba;
- prestar atención a cambios bruscos en la comunicación: demoras en las respuestas, cambio de billeteras o modificación de las condiciones de trabajo;
- verificar la reputación del servicio en varias fuentes y no solo a través de reseñas en Telegram;
- guardar los txid de las transacciones, las conversaciones y los comprobantes de transferencias;
- tener precaución con exchanges que operan exclusivamente a través de messengers.
Incluso la existencia de una oficina, un sitio web y años de funcionamiento no eliminan completamente los riesgos, por lo que es importante que los usuarios revisen periódicamente el nivel de confianza en el servicio y no perciban una experiencia positiva previa como garantía de seguridad para futuras operaciones.