
Original Penguin vs Pudgy Penguins: choque por marca 🐧
06 de marzo de 2026
En la industria cripto las disputas por nombres, logotipos y propiedad intelectual ocurren con bastante frecuencia. Pero esta vez el conflicto salió del entorno digital. El proyecto Pudgy Penguins, que nació dentro del ecosistema NFT, quedó en el centro de una disputa debido a su línea de ropa. Del otro lado está la marca Original Penguin, una empresa de moda con una larga trayectoria.
El punto del conflicto no está en los propios NFT ni en el hecho de que ambas partes utilicen un pingüino como personaje. La reclamación se refiere al uso comercial de la marca dentro del sector de la ropa. La empresa detrás de Original Penguin afirma que el merchandising de Pudgy Penguins podría infringir sus marcas registradas.
Según la posición del demandante, la línea de ropa de Pudgy Penguins entra en un segmento donde Original Penguin ya cuenta con una marca legalmente protegida. Si el tribunal acepta este argumento, la cuestión no se limitará a la similitud de nombres o símbolos. En este tipo de casos suele analizarse otro punto clave: si el consumidor podría confundir las marcas o asumir que existe algún tipo de colaboración o producto conjunto.
Para Pudgy Penguins, esta historia muestra un problema típico de los proyectos Web3 que intentan salir del entorno digital. Dentro de la comunidad cripto una marca puede hacerse popular rápidamente gracias a la comunidad y al efecto viral. Pero cuando se trata de productos físicos —ropa, accesorios o juguetes— empiezan a aplicarse las reglas tradicionales del mercado y la legislación sobre marcas registradas.
Los proyectos NFT en los últimos años han experimentado activamente con este tipo de expansión. Muchos intentan convertir personajes digitales en marcas completas: lanzan colecciones de ropa, licencian personajes y producen merchandising masivo. Sin embargo, cuanto más cerca se acercan a industrias tradicionales, más a menudo aparecen conflictos con empresas que ya llevan años trabajando en esos segmentos.
En este contexto, la disputa entre Original Penguin y Pudgy Penguins resulta bastante ilustrativa. Demuestra que para las marcas Web3 la popularidad en internet no es suficiente. Si un proyecto planea expandirse al mercado offline, tiene que considerar herramientas empresariales clásicas: registro de marcas, revisión legal del branding y una estrategia clara de desarrollo.
Por ahora el caso solo ha llamado la atención sobre el problema. Pero el simple hecho de que exista un conflicto así plantea una pregunta importante para toda la industria: hasta dónde pueden llegar los proyectos cripto cuando intentan convertir una marca digital en un producto de consumo real.
En cualquier caso, este ejemplo recuerda algo sencillo. El branding no funciona solo dentro del marketing — también tiene límites legales claros. Y cuando dos marcas empiezan a cruzarse dentro de la misma categoría comercial, el conflicto pasa rápidamente del plano creativo al jurídico.